viernes, 21 de marzo de 2008

Lo más grande...

Puedo decir que lo más grande que tengo es mi gusto por Héroes del Silencio. Y no mentiría.

La voz de Enrique "Mi Dios" Bunbury me ha acompañado en los peores y los mejores momentos. Desde que lo conocí cuando era una escuincla y saltaba en el asiento trasero del auto de mi padre mientras él, si Él, escuchaba héroe de leyenda en la radio. Inmediatamente me senté y puse atención. Al principio una chiquilla de 4 años no entendería la complejidad de dicha letra, pero el "señor" como en ese entonces dije, cantaba bonito.

Luego Maldito Duende me robo mi primer grito de locura. Mi hermana (Nancy, larga historia) me cuidaba mientras la gente mayor trabajaba, ella fumaba junto a la ventana con el bote de fijador para el cabello en una mano, para ocultar el olor del tabaco, y su cigarro mal prendido en la otra. Con el aparato a sus pies y la voz de Bunbury saliendo por las bocinas.

¿Quién es, Nancy? Pregunté curiosa por la voz del "señor"... se me hacía familiar, la recordaba del carro. Esta vez era una pista, de un disco que acababa de comprar. "Héroes del silencio" dijo y me empujo para que no le estorbara al sacar el humo de la boca.

El nombre se quedo ahí, en el silencio de mi cabeza. Obviamente seguí escuchandolos por Nancy, pero la envidiosa nunca me dió una pista, una seña de ellos, solo sabía que los acordes y la voz seguían presentes.

Crecí y Nancy se fue. No supe más de Héroes hasta que sacaron "La chispa adecuada" en Avalancha y de nuevo la escuche en el carro, por mi padre. Me alegraba volver a saber de él. De esa voz. Más aun era muy pequeña para entender lo que cantaba.

Me olvide de ellos, por años, a veces caia en cuenta de que un "tipo" cantando sobre el infinito o tierras ajenas a él, era la misma voz que se perdía en mi memoria. Era él, pero su voz había perdido algo, no era igual. Le faltaba la guitarra de Valdivia, el bajo de Cardiel, el ritmo de Andreu. Era y no era él. Pero no podía recordarlo.

Cuando fui mayor, pude recordar por Alberto y Lemus, me reencontré con esa voz que tantas veces había buscando en las estrofas de "Alicia" o de "si" años más tarde. Alberto y Lemur me devolvieron al camino del exceso, con sus oraciones y flores de loto, con sus mares incesantes y sus héroes y sirenas.

¡TE ENCONTRABA MI DIOS!

Pero fue él, el puto desagradecido. Mi Adonis, quien hizo crecer en mi esa devoción. ¡Tú, Adonis! Fue el momento de adorar esa voz, esa guitarra, ese bajo y esa bateria. De darme cuenta que esa voz es por lo que me alegra escuchar, por la única que me interesaría aunque ni se supiera que existo.

Estaba de nuevo contigo, con mi "señor" que cantaba bonito. Que ahora entiendo todo lo que trataba de decirme en ese entonces. De cuanto trascendió en el tiempo y me lo dice ahora. Cuanto me sirve, cuanto lo escucho y entiendo, cuanto lo adoro, cuanto amo su voz.

Héroes y Bunbury me han acompañado hasta aqui, hasta este momento en que hago un recuento escuchando su tour 2007. Cuando la niña que los escuchó por primera vez en el auto fue y vibro con su concierto. Que lloró cuando Bunbury entono la herida (que por cierto es la canción que ahora esta) que grito como loca "AVALANCHA" al saberse ahi, compartiendo el aire. La misma que miraba a las gradas buscando a quien había devuelto la voz. La misma que puede morir escuchando Héroe de leyenda, o puede vivir con Sirena Varada.

La misma que hoy trata de resumir su amor por Héroes del Silencio, no simplemente por la voz de Bunbury o por los instrumentos y las personas que estan a su lado, sino por todo lo que representan para ella.

Esa que escribe para unos cuantos, que desearía que Enrique o Juan o Pedro o Joaquin leyeran esto.

La misma que sabe que estarán ahi, con la canción correcta en el momento correcto. Yo.

Lo más grande que tengo es esa compañia de Enrique Bunbury, Juan Valdivia, Joaquin Cardiel, Pedro Andreu. Ellos son Héroes del Silencio, los únicos que si me importan aunque no sepan que existo.

Y como dijo Bunbury al terminar Avalancha en su tour 2007: "un verdadero placer estar con todos ustedes..."

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Escribo con tinta roja de lágrimas de un juglar

lunes, 17 de marzo de 2008

Gente pendeja

Últimamente en el D.F. (chilangolandia, pa' la banda) y en el resto de México se han dado enfrentamientos entre las llamadas tribus urbanas.

La de hoy fue Emo's vs punketos y darketos.

Y me pregunto... ¿Quién sigue? Las madres trabajadoras... los niños de escuelas particulares... los frikis amantes de la computación... ¿Quién?

Es estúpido desear la muerte a alguien, solo porque no te agrada la música que escucha, o como se viste. Es su perro y ellos lo bañan.

Pendejamente se pelean... y no se acuerda que alguna vez, su tribu fue atacada.

¿Qué acaso a los darketos se les olvida cuando eran los incomprendidos del chopo, o a los metaleros cuando fueron considerados los vagos sin oficio ni beneficio?

¿Qué hay de los punks y su NO consumismo?

Se han olvidado de cuando ellos estuvieron del otro lado, siendo atacados por otra tribu urbana regida por la ropa de marca y las buenas costumbres...

Se decía (aun se dice por allá en el norte) que mates un chilango y harás patria.

¿Y que nos paso a los chilangos? AQUI SEGUIMOS BOLA DE PENDEJOS... Su pinche patria intolerante nos la pasamos por el arco de la Diana Cazadora. Nuestra Patria es México, con toda su diversidad y sus sonsonetes al hablar. Con sus formas de vestir y de ganarse el dinero.

Ahora yo digo... Mata a un emo y hazte mas pendejo de lo que ya eres.

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Escribo con tinta roja de lágrimas de un juglar

sábado, 1 de marzo de 2008

Yo soy...

Pocos podemos decir: Yo soy.

De hecho, yo misma no puedo decir todo lo que soy, porque si dijera lo que soy, todos los que puedan leer esto sabrán como soy y tendría que dejar de ser quien soy porque ya no sería quien soy, sino quien ven.

¿Me expliqué?

Bueno, pero ahora si diré parte de quien soy, la parte que todos ven y que no importa descubrir.

Mejor dicho, ahora escribiré toda una letanía estilo Hamlet de "ser o no ser" porque en realidad yo solo sé que ser no es sé.

Como sea... Cuando se es, no se sabe si se es o no se es, simplemente se busca ser quien se puede ver. Por ejemplo: yo soy una digna representante de la altrabilis. Pero no siempre me ven como tal. Esa parte es la que soy pero dejo que vean.

Ahora bien... Cuando quiero ser sin que me vean, escribo, o grito. Según sea el caso. Eso de ser es todo un rollo emocional que los filósofos le han de haber puesto un nombre impactante, pero que desconosco.

Y no quiero meterme en el si soy, existo. Por que si no existo, me daría mucha pena y miedo buscarle a una respuesta a: ¿Qué putas hago, si no existo?

Algunas veces pierdo el sueño (más veces de las que quisiera) por ver si soy o no soy. Y llego a la misma conclusión, una y otra vez. "Soy, pero me niego a ser" Algo así como negarse a salir del closet del "no ser" al "ser".

Ahora entiendo porque la gente se pasa las horas viendo la televisión. Si no tuvieramos la caja idiota (o, como recién escuche: La caja que atrae idiotas) la gente entraría en pánico pensando en si es o no es.

Al menos así lo pienso.

¿Y tú?... ¿Eres o no eres?

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Escribo con tinta roja de lágrimas de un juglar